lunes, 22 de diciembre de 2014

Un poema de mi abuela Teresa


A MI PADRE, ENRIQUE

Yo te he visto campesino 
¿tal vez sólo te he soñado? 
Inclinado sobre el surco 
Acariciando el grano,
De cara al sol que nace

Parte misma del milagro.
También escuché tu voz
Cargada de presagios:
Horizonte rojo......viento seguro, 

Tiempo seco......esfuerzo vano. 
Y te vi caminar muy triste
Con gesto duro y cansado. 
Esas fueron las veces

Que te dolió ser labrador, 

Cuando apretaste el puño 
Y sofrenaste el llanto 
Ante la tierra seca
Y el trabajo avanzado. 
Esas fueron tus noches

De soledad y de espanto, 

Con el surco entre las manos, 
De cara a las estrellas
Con un rencor velado.

Pero también te he visto
Bajo el sol del verano 

Acariciando alambres 
Ensayando un canto

Inspirado en la violeta 

Floración del cardo.

¡Yo te he visto campesino! 

¡No es que te haya soñado!

Y por eso estoy segura
Que mientras haya un labrador 

Que al llorar esté implorando

A la Naturaleza por su campo, 

Con cada sol que amanece.... 
Habrá nacido un milagro. 



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